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recorte-monteroI Festival Internacional de Piano

LOS MUNDOS CREADOS POR GABRIELA MONTERO

 

G.García-Alcalde (PRIÓDICO LA PROVINCIA)

Con la colaboración de la Sociedad Filarmonica de Las Palmas, que clausuraba su temporada 2016/17, el Festival del Auditorio “El mundo en un piano”, ofreció una segunda sesiòn a solo de la pianista venezolana Gabriela Montero. Esta artista singular hizo una primera parte con obras del Romanticismo alemán y dedicò la segunda a cinco improvisaciones sobre temas pedidos por el público, además de una sexta a manera de bis. Esta creatividad insólita de la eminente intérprete deja aquí huella profunda. Es preceptiva una gran cultura de la forma, de los procesos modulatorios y de los desarrollos motívicos para construir sin merodeos divagatorios unas piezas que podrían ser editadas tal como salen de su envidiable saber e imaginación.

Empezó por la primera frase del Himno de Canarias, en una tanda de variaciones de bravura muy lejanas del clima del arrorró, del que no fue advertida y por ello mismo nos descubrió las potencialidades heróicas de la tierna nana tradicional. El “Himno a la alegría” de la Novena Sinfonía de Beethoven fue la seguna petición, inesperadamente trasplantada a la estética de Rachmaninov en estructuras armónicas y en despliegues del grafismo manual. Del joropo “Alma llanera” hizo un vals animado y decadente, con la elegancia estilística de los compositores saloneros de finales del siglo XIX y principios del XX. La canciòn Ansiedad le inspiró un valiente poema españolista, entre Albéniz y Turina. Del tema de la Polonesa heróica de Chopin quisó hacer un canto a Venezuela “para no ponernos tristes”. No lo consiguió. Casi toda la improvisación fue en modo menor, maravillosamente armonizada pero melancólica. Fascinado, el pùblico no quería dejarla marchar. La pianista correspondiò con una delicada improvisación a modo de nocturno.

Esta fiesta de fantasía y ecumenismo estilístico habia sido precedida por los cuatro Impromptus op.90 de Schubert. Densamente melancólico el primero, afirmativo y aéreo el segudo, rasgado y arpístico el tercero y delicioso el cuarto en los arpegios sobre las teclas negras. En el Carnaval op.9 de Schumann, lució una rica imagionación en todos los cuadros de carácter, hasta el contundente final de la Marcha de los Davidsbundler. Que vuelva pronto esta grandísima artista.

 

Concierto

Gabriela Montero, pianista, para el Auditorio y la Sociedad Filarmónica de LPGC

Proghrama

Obras de Schubert y Schumann, y seis improvisaciones de la intérprete

Dìa y lugar

10 de junio de 2017, Auditorio Alfredo Kraus

Cuarteto VlachSociedad Filarmónica

LOS VLACH, EN LA ENTRAÑA DEL CUARTETISMO

G.García-Alcalde (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

Quienes crean que para tocar un cuarteto de cuerda basta la conjunción ocasional de los cuatro instrumentistas, tendrían que meditar sobre los miles de horas de trabajo estable que signan la cohesión, la transversalidad de reflejos y reacciones, la precisión de los planos sonoros y el equilibrio expresivo de los verdaderos intérpretes del género. En resumen, los valores desplegados por el Cuarteto Vlach de Praga. Con el segundo en la mayor del vasco Juan Crisóstomo Arriaga (que tan solo vivió 20 años, a principios del XIX) dieron erguida imagen de la personalidad de un clasicista tardío y precozmente magistral. Cada uno de los cuatro movimientos, y sobre todo las variaciones del segundo, fue un canon de estilo, gracia y rigor.

El salto a 1966, con el número 11en fa menor Op.122, de Shostakovich, describe una intimidad en los antipodas. Como poema de siete estrofas sin solución de continuuidad, encuentra en los acentos sombríos, el ambiente fùnebre del adagio y la desolación del moderato final la atmosfera crítica y melancólica de uno de los genios del siglo XX. En la frontera de la atonalidad y en la disonancia no dodecafónica, incidieron los extraordinarios intérpretes para reflejar un universo de extrema decantación solìstica y de conjunto. La belleza del sonido y el clima introspectivo del discurso fueron testimonio de una época que sumaba dos grandes guerras, el holocausto y la persecución censora de la tiranía soviética. Conmovedora lectura.

Vuelta atrás, a 1894, con el Cuarteto americano en fa de Dvorak, número 12 op.96 de su colección, iluminado por el brillo del optimismo y el original tratamiento de motivos inspirados por la naturaleza y el folclor de los Estados Unidos (incluido el jazz y los cantos espirituales que también llevaron a subtitular la obra como Cuarteto negro). La belleza de los cuatro instrumentos, tañidos con el diferenciado carácter de las cuerdas bohemias, y la espléndida musicalidad del conjunto, ganaron un éxito grande, cálidos aplausos y regalo de un popular scherzo del compositor.

Los presidentes que la Filarmónica ha tenido esta temporada, Pilar Roca y el actual Pedro Schlueter, salieron a escena para agradecer la lealtad del público, recordar la ya próxima celebración de los 175 años de la Sociedd (2020) y agradcer una distinción del Conservatorio Profesional de Música de Las Palmas.

Concierto

Cuarteto Vlach de Praga, para la Sociedad Filarmónica de Las Palmas de GC.

Programa

Cuartetos de Arriaga, Shostakovich y Dvorak

Día y lugar

24 de mayo de 2017

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3Organo en concierto

LA DIVERSIDAD DE LOS LENGUAJES BARROCOS

G.García-Alcalde (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

El holandés León Berbén volvió al ciclo organístico del Auditorio con un programa de cinco autores alemanes de los siglos XVII y XVIII, más otro de su misma nacionalidad, el gran Sweelinck, que es el más antiguo de todos (1562-1621). Tres de los alemanes, prácticamente desconocidos, dieron a la sesión un cierto interés musicológico.

Comenzó Berbén con el excelso maestro, Dietrich Buxtehude, que atrajo poderosamete a Bach. Las largas caminatas dominicales del adolescente Juan Sebatián desde su ciudad a la vecina, para escuchar los oficios litúrgicos del predecesor, estaban justificadas. El suntuoso y bien conocido Preludio en sol menor de Buxtehude es puro esplendor en la riqueza de sus motivos y variaciones, tras la entrada mayestática con siete notas de pedalero. Poco después, su Tedeum daba medida, en las combinaciones de teclados y pedales, del magistral lenguaje organìstico alemán cuando Bach andaba por los 14 o 15 años.

Más antiguas, las preciosas peroraciones de Sweelinck, ricamente ornamentdas en su Oh, Dios, nuestro padre, proclamaban el nivel de complejidad formal y desarrollo tímbrico del organismo precursor de los Paises Bajos. Los menos conocidos J.M.Radeck con una Chacona y Johann Caspar Kerll con una Pasacalle, lúcían la fantasía de la variaciòn sobre los “ostinati” de ambos géneros. Y Melchior Schildt exprimía en sus Lágrimas paduanas la ternura melódica de los registros delicados y cantables.

Final obligado con Bach, el genio que lleva a la cima todas las experiencias antecesoras y agota el modelo fomal. Su portentoso Preludio y fuga en do menorBWV 546, explayó los recursos de la imaginación poderosa en el punto cimero de la técnica del contrapunto.

Leon Berbén, muy respetable experto en el organo cinco, seis y sietecentista, no consiguió el nivel de digitación de su pasada visita, embarullando al principio el articulado discurso de la polifònía. Fue de menos a más y arrancó al final una larga ovaciòn querenciosa de bis (no concedido).

 

CONCIERTO

León Berben, organista, para el Auditorio y la Sociedad Filarmónica de LPGC

PROGRAMA

Buxtehude, Schildt, Sweelinck, Radeck, Kerll y J.S.Bach

DIA Y LUGAR

21 de mayo de 2017, Auditorio A.Kraus de LPGC

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MANUEL GÓMEZ E IGNACIO CLEMENTE, CONSUMADOS LIEDERISTAS

Recital de Canto

G.García-Alcalde (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

Así es el lied: intimidad, moderación vocal y expresiva, acentos y matices plurales, color, armónicos en la emisión, inteligencia de la modulación oral en las vocales y las consonantes del texto poético, correlato intencional en la ósmosis voz-piano, y estilo, sobre todo estilo en los antípodas del alarde. El tenor Manuel Gómez Ruiz y el pianista Ignacio Clemente Estupiñán dieron lección de las singularidades del género en su recital para la Sociedad Filarmónica, un ente que, al borde de los 175 años de historia, sigue fiel a una de sus constantes programadores: apostar por jóvenes artistas canarios de probado talento. Fue una gran velada, en la atmósfera idónea para degustar el refinamiento de los intérpretes.

El insuperable tandem Schumann-Heine abrió sesión con el ciclo Op.24 del primero. Reconcentrados en el casi susurro, expansivos en la alegría y el humor, lentos o vivos, apasionados o remembrantes, los nueve lieder de ese cuaderno magistral fueron proyectados como declaración de principios: ésta es la poética de la canción alemana en la plenitud del siglo romántico, y con ella salimos al encuentro de la sensibilidad oyente en el siglo XXI. Cambio a la lengua inglesa del Barroco para cantar a Shakespeare en la mùsica de Purcell, y vuelta a la alemana para ilustrar la agilidad clasicista de Haydn en otra inspiración shakespeariana.

El paso por cuatro temas de Beethoven sobre Goethe y otros autores fue una tesis sobre el klangideal del genio en sus piezas más libres, líricas o burlescas. Y, para cerrar un salto musical de tres siglos, las cinco canciones sobre Shakespeare op.23 de Roger Quilter, compositor del XX. Diversidad en los standars melódicos y los registros expresivos que exigen los humores e intimidades de los inmortales sonetos del “cisne de Avon”, todos lúdicos o amatorios, explícitos o secretos. Una delicia.

Aplaudidos y braveados, tenor y pianista regalaron dos bises, dedicando Manuel Gómez el primero -un divertido Mahler- a la memoria de Lothar Siemens, a quien debe la elección de Berlìn para sus estudios y, consecuentemente, la posibilidad de este recital.

 

Concierto

Lieder alemanes y songs inglesas, por el tenor Manuel Gómez y el pianista Ignacio Clemente

 

Día y lugar

4 de mayo de 2017, Paranifo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

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TRÍO DE LA ROYAL CONCERTGEBOUW

Trío Concertgebouw
Ambiente mágico en el Paraninfo universitario

Juan Bethencourt Morell (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

El pasado viernes 28 abril en el Paraninfo de la Universidad de Las Palmas y con una media entrada, la Sociedad Filarmónica presentó al Trío de la Royal Concertgebouw de Amsterdam.

Podemos decir que fue un concierto atípico, ya que los componentes que conformaban el trío, fueron dos violines y una viola, creo que por primera vez la Sociedad Filarmónica presentaba una plantilla con estos instrumentistas.

El trío está formado por integrantes de la Royal Concertgebouw Orchestra: Marc Daniel van Biemen es el primer violín y emplea un Amati de principios del siglo XVIII, Benjamin Peled toca el segundo violín con un instrumento del francés J.B. Villaume del siglo XIX y Jeroen Woudstra interpreta con una viola de Jean Baptiste Lefèbvre de 1767.

Comenzaron por el opus 75ª de Dvorak compuesta en 1887, que es una versión para dos violines y viola de la opus 75, Las 4 piezas románticas para violín y piano, el trío con una interpretación ajustada en la que el segundo violín, ejecutó una serie de acordes arpegiados, que se corresponderían al piano de la opus 75. Aunque es una obra post-romántica, se nota ya el influjo nacionalista del maestro checo.

Continuó el concierto con el Dúo en Sol mayor Kv 423 de W. A. Mozart, única excepción al resto de compositores eslavos que completaron el concierto. Obra de estética clasicista con una interpretación al estilo concertante, ya que no existió en ningun momento que un instrumento destacara sobre el otro. Actuó como violín Peled y la viola corrió a cargo de Woudstra, muy afinados y con muchísima musicalidad interpretaron el Allegro, el Adagio y el Rondó.

La segunda parte se inició con la obra de los Tres madrigales para violín y viola, H 313 de Bohuslav Martinü, compuesta en 1947, siendo interpretada con el otro violinista, van Biemen, y el viola Woudstra, que intervino en todas las piezas. Se advierten influencias del neoclasicismo stravinskiano, correcta ejecución y empaste entre los dos instrumentos.

Con el conjunto completo y de la mano de un Dvorak más nacionalista, pasamos a oír el Terzetto opus 74, con evocaciones del folklore checo.

Cerró el concierto la Serenade op. 12 de Zoltán Kodály, en el Allegramente el viola Woudstra hizo que sonara su Lefèbvre con un sonido grave y rotundo, mientras que era acompañado con violentos pizzicati de los violines. En el movimiento Lento ma non troppo se luce el primer violín, con una bella melodía acompañada con un rápido ostinatto del segundo violín. En el Vivo del tercero, Kodály recrea una melodía del norte de Hungría, con acordes disonantes arpegiados sin la intervención de los arcos.

Los músicos todos primeros atriles de la RCO, demostraron claramente el por qué pertenecen a esa orquesta, de técnica depurada y bella musicalidad, crearon un sonido especial y con la suerte de interpretar su música con fabulosos instrumentos.

Resumiendo podemos decir que la interpretación del atípico trío, de dos violines y una viola, derivó en una actuación rodeada de una extraña energía, de como si algo mágico se difundiera en el ambiente del recinto universitario.

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JÜRGEN ESSL, GRAN LECTOR E IMPROVISADOR

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Organo en concierto

G.García-Alcalde (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

Auditorio, Festival Internacional Bach y Sociedad Filarmónica de LPGC han suscrito una nueva convocatoria del veterano ciclo “Organo en concierto”, con el alemán Jürgen Essl a los teclados. En J.S.Bach como presencia básica del programa, ganó el intérprete la plena satisfaccion del público, ya numeroso para bien de todos. Con la Tocata, Adagio y Fuga en do, BWV 564 fue muy notable la técnica de pedalero en los graves de la primera pieza y en la cuarta voz de la fuga, así como, en medio de ambas, la melodìa ensimismada y tierna del adagio. La Sonata BWV 529, quinta de las seis del catálogo, fue un alarde de virtuosismo en todos los teclados, por el rigor y la claridad de ejecución del riquísimo tejido de contrapunto de los tres movimientos, registrados al modo académico y sin caprichos colorísiticos. Finalmente, en la grandiosa y popular Tocata y fuga en re menor BWV 565 brilló el esplendor de la muy compleja fantasía del conjunto, impecablemente abordado por el intérprete con impresionante espectacularidad.

De Mendelssohn, autor de otras seis sonatas para órgano, escuchamos la quinta en re Op.65 num.5 (1844) en una lectura perfecta de su gusto a la vez romántico y barroquizante. Magnìfica la melodía, ténuemente acompañada en los pedales, del andante con moto, y enorme la suntuosa estructura formal del allegro maestoso.

De Olivier Messiaen, uno de los faros del siglo XX, la rarificación armónica de su fantasía espiritualista en el sexto y penúltimo movimiento del cuaderno Los cuerpos gloriosos de 1939, verdadera lección de estilo, con una registración idónea.

Correspondió Essl a las ovaciones con su propia Improvisación sobre el nombre de Bach, curiosa disección puntillista de un motivo de cuatro notas (en notación alemana) que ha inspirando a muchos compositores desde el siglo XVIII hasta el presente.

Concierto

Jürgen Essl, órgano.

Programa

J.S.Bach, Mendessohn, Messiaen y Essl

Día y lugar

9 de abril de 2017, Auditorio Alfredo Kraus de Las Pamas GC

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JAVIER PERIANES, DIFERENTE Y CREADOR

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G.García-Alcalde (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

Se llenó el Teatro para escuchar a uno los grandes intérpretes españoles en el pianismo internacional del siglo XXI. Organizado en dos bloques, Viena y Granada, su programa catalizó la atención oyente por la brillantez, el encanto y, sobre todo, la musicalidad de unas versiones inconformistas. La inagotable novedad de la obra de arte se sustancia en propuestas como las suyas, tan leales a la partitura como rompedoras en la indagación semántica de aquello que se oculta en la grafía -siempre limitada- y en las fórmulas de fraseo. De ahí un Schubert personal y valiente en el contraste dinámico, desmaterializado en la intimidad del cantabile legato, grácil y elegante en la rítmica pero heredero de Beethoven por la coherente densidad de los desarrollos.

Un Schubert, el de la Sonata en la, D664 (póstuma y décima de la serie) que Perianes articula en el poder y la seducción, la solidez estructural y el vuelo poético. O el de las Tres piezas D946, también póstumas, escritas en 1828, año de su temprana muerte, con la intensidad y la audacia de un legado testamentario. Sorprendente la primera por la premonitoria pulsación de la disonancia, que se dulcifica en el pianísimo del motivo central; extraordinario el juego de tensiones en la lìrica de la segunda; y contundente la tercera en su brevedad. Referencias memorables.

En el bloque Granada fue admirable la simbiosis Falla-Debussy, con el tombeau dedicado por el español al francés y las tres pìezas españoles del segundo. Las evanescencias de La soirée dans Grenade, el poder de los graves en La puerta del vino y la evocaciòn del piano-guitarra en La serenade interrompue describieron una identidad mucho más sustacial que las aparentes diferencias de estilo. Ese piano trascedente triunfa en la magistral lectura del Albaicín, premonitoria de la Iberia completa que algun día nos dará Perianes. La suite para piano de El amor brujo de Falla fue el glorioso y también transfigurado colofón del recital, con el bis de una bellìsima, tierna, introspectiva Mazurca de Chopin.

Concierto

Javier Perianes, piano, para la Sociedad Filarmónica de Las Palmas de GC

Programa

“Viena” con Schubert y “Granada” con Albéniz, Falla y Debussy

Día y lugar

25 de marzo de 2017, Teatro Pérez Galdós

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Organo en concierto

LOTHAR SIEMENS EN EL PROGRAMA DE MAR TEJADAS

G.García-Alcalde (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

Una interesante incursión en dos siglos de música organística, del XVI al XVIII, ha sido el programa de Mar Tejadas en el prestigioso ciclo del Auditorio, mucho más concurrido desde que tiene a la Sociedad Fiarmónica de LPGC como principal colaboradora. Bien registrados para subrayar sus diferencias, abrieron sesión Quatro favordones de Antonio de Cabezón, figura máxima del repertorio para teclas del cinquecento hispánico.Ya en el XVII, la anónima Canción para la corneta en eco dio testimonio de uno de los artificios frecuentados en la época, con curiosas respuestas Al tema de la voz cantante que separa su discurso en párrafos de variación sobre el ténue y distante sonido del grave. La muy bella melodìa del Tiento de falsas de segundo tono, de Pablo Bruna, dió paso a la evolución histórica de los recursos expresivos.

Con la transcripción de Lothar Siemens de una Gaitilla de mano izquierda de Sebastián Durón, armada sobre tres voces en canon, admiramos de nuevo la luminosa vivacidad del gran creador del Barroco español. La Batalla de 6º tono de José Ximenez, tan característica en el uso de los ritmos y registros triunfales, precedió la entrada en el XVIII con dos autores básicos. Del primero, François Couperin, una Misa de gloria a la manera conventual, muy rica en las variables expresivas de sus ocho partes. Y de J.S.Bach, finalmente, el más bello de los Corales de Leipzig, Bwv 659, prodigioso adagio imploratorio; y el denso y magistral Preludio pro organo pleno Bwv 544. Docta lección de estilos en todo el recital.

Calurosamente aplaudida, la organista dio como bis un alegre y transparente Coral de Lothar Siemens.

Concierto

Pro Organo Pleno, de Mar Tejadas

Programa

Obras de Cabezón, Bruna, S.Durón, Ximénez, F.Couperin, J.S.Bach y Lothar Siemens

Día y lugar

12 de marzo de 2017, Auditorio Alfredo Kraus

En memoria de Lothar Siemens

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CONCIERTO TRIUNFAL DE PIOTR BECZALA Y HELMUT DEUTSCH

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G.Garcìa-Alcalde (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

El director de la Fundación Auditorio Teatro y el presidente de la Sociedad Filarmónica de Las Palmas de GC dedicaron a la memoria de Lothar Siemens el concierto que iba a empezar. Todos guardamos en pie un minuto de silencio. Nada más justo ni más oportuno. Autor de preciosos cuadernos de canciones, Lothar hubiera sido feliz con el recital del gran tenor polaco Piotr Beczala, estrella de la ópera en todo el mundo, y de Helmut Deutsch, sin duda el más grande pianista de cámara del presente. Fue un regalo inesperado.

Beczala está en el momento glorioso de su bella, sana, extensa y poderosa voz de tenor lírico con densidades spinto en los registros grave y medio, admirable pureza en el agudo y sobreagudo, cantabilidad y legato idóneos. Su lectura del mejor ciclo de Schumann, los dieciséis momentos fascinantes del Amor de poeta op.48, es antológica. Perfecta la vocalización del alemán, diverso el carácter (exaltado, intimista, soñador, melancólico, confidencial o heróico) de las melodías, muy ricas las veladuras vocales, el canto a mezza, la coloración ideal en toda la tesitura: brevemente, una lección de estilo poco frecuente entre figuras de la ópera. En el piano, el correlato de una musicalidad profunda, emocionante.

El canon de Schumann presidió lo que vino a continuación, tan diferente en el canto pleno y abierto, exigente de gran fiato. Entrando en repertorios aquí infrecuentes -por desgracia- abordó Beczala en su lengua natal siete canciones de Karlowicz extravertidas y brillantes, pequeñas joyas de un melodismo que lo exige todo del cantante y concluye con una larguìsima nota aguda en fil di voce, pianísimo sin falsete. Con las siete Canciones gitanas op.55 de Dvorak, en checo, hizo el tenor otra versión inmejorable en torno al eje de la cuarta, la celebérrima De mi abuela, impregnada de evocaciones y ternura. Y de Rachmaninov, en ruso, cuatro piezas de su repertorio de gran melodista. Nada que envidiar a las interpretaciones referenciales de Obratsova, Hworostovski o Borodina. En particular, la efusión vocal de las más famosas, la Op.4 num.4 (No me cantes, hermosa doncella) y la op.14 num.11 (Aguas de primavera).

Esta voz solar, dominadora de todo el iris, y este piano adherido a ella en dúo de gigantes, fueron braveados en las cuatro partes del programa. Generosos con el entusiasmo del público, dieron tres bises memorables: una napolitana (La aurora di pianto…), el aria de Werther (Pourquoi me reveiller?) impresionante, y otra página inédita. En suma, el mayor triunfo en lo que va de temporada.

Concierto

Piotr Beczala, tenor, y Helmut Deutsch al piano, para la Fundación Auditorio Teatro y la Sociedad Filarmónica

Obras

Lieder y canciones de Schumann, Mieczyslaw Karlowicz, Dvorak y Rachmaninov.

Día y lugar

3 de marzo de 2017, Teatro Pérez Galdós

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RIGOR Y FANTASIA DE LOS HERMANOS CURBELO

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G.Garcìa-Alcalde (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

Oliver y José María Curbelo tienen un rasgo diferencial en la brillante eclosión de pianistas canarios del siglo XXI: el de producirse indistintamente como solistas y en repertorio a cuatro manos o dos pianos, tan rico en composiciones ad hoc. Su programa para la Sociedad Filarmónica ha sumado obras nacidas para dúo y la traslación de piezas de Abéniz de uno a dos instrumentos, con el incuestionable respeto que garatizan sus autores, nada menos que Granados, Marshall y Larrocha. En estas Triana, Navarra y Lavapiés no falsean la genial escritura albeniziana añadiendo materiales al texto original, sino que despliegan con claridad y holgura lo mucho que Albéniz dejó implìcito, o sugerido, por imposibilidad de ejecución con dos manos. Ritmos, colores, voces medias, armonías sorprendentes y carácter: todo sonó magníficamete en la versiòn de los Curbelo.

Las Variaciones San Antonio, como también se conoce la op.56b de Brahms, concebida inicialmente para dos pianos, recibieron un trato sereno, sosegado y extraordinariamente fiel al texto, cuyas estructuras clasicistas apoyan un lenguaje subjetivo y lleno de novedad. Los pianistas enfocaron su lectura con sobriedad y equilibrio que pedían en algunos momentos un gramo más de contraste y fantasía. Pero el concepto personal es no solo válido sino que testimonia un compromiso de rigor con la escritura.

La Segunda Suite para dos pianos op.17 de Rachmaninov fue el campo de prueba de la imaginacion de los dos pianistas, admirabemente compenetrados en las luces y los escollos de una escritura virtuosa y brillante, superpoblada de efectos y de notas que se suceden sin pausas, casi sin respiración, en el límite de lo saturado. De esta luminosa colección de danzas y melodias hicieron un festival de pianismo romántico. Las ovaciones del público ganaron el bis de una animada Brasileira de Darius Miñhaud.

 

Concierto

Hermanos Curbelo a dos pianos, para la Sociedad Filarmónica de las Palmas

Programa

Obras de García Abril, Albéniz, Brahms y Rachmaninov

Dia y lugar

27 de febrero de 2017, Teatro Perez Galdós

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Ciclo Organo en concierto

SIMON JOHNSON, DE SAN PABLO A LAS CANTERAS

G.García-Alcalde (PERIÓDICO LA PROVINCIA)

Programa importante y extraordinario intérprete para abrir un nuevo curso del ya veterano ciclo en el Auditorio. Buena entrada relativa, con probable mayoría de turistas o residentes británicos, para escuchar al joven organista de la londinense catedral de San Pablo. Comenzó Johnson con J.S.Bach y el quizás más popular de sus preludios y fugas, el BWV 543 en la menor, ejecutado con técnica “manualiter et pedaliter” de primera calidad y absoluta maestría en la digitación de las 4 voces. Como contraste, uno de los más tiernos y sencillos entre los 45 preludios corales que integran su “Pequeño libro para órgano”, seguido por otra pieza (la número 87) del Orgelbüchlein del propio intérprete, filigrana de agua en torno al coral.

Siguió en el repertorio inglés con un gran maestro del XVI/XVII, William Byrd, una fantasía barroca preciosamente ornamentada. Con el casi contemporáneo Herbert Howells (fallecido en 1983) entró en el territorio del órgano sinfónico y la registración opulenta de una pieza, El testamento de Master Tallis, que rinde tributo al genial polifonista del siglo XVI mediante un compromiso de sobriedad y grandeza, rematado en cadencia pianísimo. Del dublinés Charles Villiers Stanford (siglos XIX/XX) una Fantasía y Toccata que reelabora en el virtuosismo tardoromántico los rigores de las formas renacentistas y barrocas.

Del australiano George Thalben-Ball (siglo XX) la pequeña y magnífica Elegía en si bemol, conformada en la tonalidad, que es para muchos lo mejor de su catálogo. Y, finalmente, del alemán Julius Reubke, la Introducción y fuga de la famosa Sonata en do menor, del Salmo 94, también su pieza más celebrada por la espectacularidad y los divertimenti que glosan el rico contrapunto final. Magnífico concierto de un enorme organista, aplaudido con entusiasmo en espera de una propina que no quiso dar.

Concierto

Simon Johnson en el ciclo de órgano del Auditorio y la Sociedad Filarmónica de Las Palmas de GC

Repertorio

J.S,.Bach, Johnson, Byrd, Howells, Stanford, Thalben-Ball y Reubke

Día y lugar

26 de febrero de 2017, Auditorio Alfredo Kraus

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